lunes, 24 de octubre de 2016

Carta a un Joven Profesor

Sea nuestro cual sea nuestro estatus, sea cuales sean nuestras disciplinas de enseñanza, todos “somos profesores de escuela”

En la siguiente lectura se hace la separación de dos términos “profesor y maestro” sin embargo se pretende resaltar más la palabra “maestro”, desde mi punto de vista hacen bien en separar esos términos ya que estas dos palabras en un contexto más amplio pueden confundirse o decir que son la misma cosa, sin embargo creo que no es así, para mí un profesor es aquella persona que se hace responsable de tu crecimiento, mientras que el maestro es aquella persona que te hace a ti responsable de tu crecimiento, entonces por eso Lionel Jospin hace separación de términos.
La escuela no es solo un lugar de paso, sino aquel lugar donde comienza la vida académica, y tiene como objetivo el transmitir un sin fin de conocimientos a todo aquel que quiera adquirirlos. La escuela te abre nuevos enfoques hacia otros mundos ya que poco a poco vas experimentando y creándote tu propio concepto de que es aprendizaje, ya que cada niño debe de ver el aprendizaje como una necesidad. Y de esta manera comience a indagar sobre su conocimiento de una manera autónoma, sin embargo debe de tener las herramientas necesarias para poder realizarlo.
Un niño que tiene curiosidades o dudas es un niño que aprende. La escuela tiene el fin de enseñarle al niño que la familia es muy necesaria para su desarrollo, pero que no por ello deberá de ser el centro del universo, ya que el niño en la escuela se irá dando cuenta de que existen muchos niños que viven de una manera distinta o que pertenecen a familias distintas a la suya, lo que hará que se vuelva un tanto independiente. Sin embargo las escuelas tienen ciertas reglas, mismas que no intentan nunca satisfacer las necesidades de todas las familias que la integran, pero recordemos que la escuela no está para darle gusto a nadie.
En la escuela es muy importante que aprendamos que la verdad se resiste a nuestros deseos, y que hay que conocer tal cual las cosas para así poder juzgarlas como son. “Debes descubrir que el mundo no piensa en ti, que no está al acecho para hacerte daño, si bien hay mucha gente, sobre todo niños, que piensa esto y tiene miedo. Por otra parte el mundo tampoco intenta complacerte” cita el autor a Kresmann. La escuela debe de garantizar abrir todas las puertas para así escapar de cualquier forma de dominio para que uno pueda pensar y expresarse libremente por nosotros mismo.
No solo se trata de decir lo que es correcto o no, sino que los alumnos puedan descubrir por medio de la experiencia, para ello se debe ayudar al alumno con sus diversas capacidades para que las desarrolle a lo máximo. Me parece que la lectura hace un breve resumen sobre lo que se pensaba anteriormente sobre la educación y lo contrasta con los conceptos actuales.

Referencias


Meirieu, Philippe (2005). Carta a un joven profesor. Francia. Primera edición. (2006). Págs. 92-115.

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